Al final de la primera semana...
¡Hoy es el sexto día de Pequeño Amarillo y lo conozco bien! El primer día escuché el cuento alrededor de diez veces en ambos idiomas. También lo escuché varias veces mientras lo leía en castellano, lo que me resultaba imprescindible para saber exactamente qué estaba diciendo.
Ayer escribí una lista de todo el vocabulario y los tiempos que no sabía antes de leer y escuchar Pequeño Amarillo, y que ahora sí sé. Había un montón de expresiones y frases que antes entendía pero nunca había utilizado porque no estaba segura de cómo utilizarlas (como por ejemplo, iba: was going). La repetición del cuento me ayudó a recordar las frases en un contexto, algo que me facilita adaptarlas a mis propias situaciones.
Un mes después...
¡Las escuché tantas veces que aún me acuerdo de muchas de las frases! Ahora utilizo con seguridad las palabras y las frases. Puedo escuchar el cuento en mi cabeza, como cuando conoces la letra de una canción.
Una de las amigas de Amy tiene la voz idéntica de la niña Daisy, especialmente cuando dice: “¿a que sí?”. ¡Siempre me hace pensar en Pequeño Niño Amarillo!
¡Hoy es el sexto día de Pequeño Amarillo y lo conozco bien! El primer día escuché el cuento alrededor de diez veces en ambos idiomas. También lo escuché varias veces mientras lo leía en castellano, lo que me resultaba imprescindible para saber exactamente qué estaba diciendo.
Ayer escribí una lista de todo el vocabulario y los tiempos que no sabía antes de leer y escuchar Pequeño Amarillo, y que ahora sí sé. Había un montón de expresiones y frases que antes entendía pero nunca había utilizado porque no estaba segura de cómo utilizarlas (como por ejemplo, iba: was going). La repetición del cuento me ayudó a recordar las frases en un contexto, algo que me facilita adaptarlas a mis propias situaciones.
Un mes después...
¡Las escuché tantas veces que aún me acuerdo de muchas de las frases! Ahora utilizo con seguridad las palabras y las frases. Puedo escuchar el cuento en mi cabeza, como cuando conoces la letra de una canción.
Una de las amigas de Amy tiene la voz idéntica de la niña Daisy, especialmente cuando dice: “¿a que sí?”. ¡Siempre me hace pensar en Pequeño Niño Amarillo!
Cathy Argibay
Profesora de EFL (English as a foreign language- Inglés como idioma extranjero) y
madre de dos hijos, que vive en Galicia desde hace poco tiempo.
